El plan de operaciones parte I

Si han estado siguiendo mi columna, después de un largo y arduo trabajo, hemos conlcuido con la parte comercial de nuestro plan de negocios.

Pueden contemplarlo con tres divisiones, la primera contiene la investigación de mercados cuyos resultados alimentan casi toda la estrategia comercial. La segunda es la mezcla de mercadotecnia donde determinan aspectos clave acerca de las características de su estrategia comercial. La tercera división puede considerarse el plan de ventas, en donde una vez que conocen su mercado meta y tienen su mezcla lista, pueden salir a vender con objetivos realistas y estrategias claras.

En esta ocasión y después de esta breve síntesis comercial hablaremos de las operaciones en una empresa.

El cuerpo humano funciona como una máquina perfecta, resultado de la conjunción de diferentes sistemas que operan con una finalidad común. Que no es otra cosa más que permitirnos seguir con nuestras vida de manera normal. Cuando uno de los sistemas sufre una enfermedad o padecimiento, nuestra salud se ve afectada y operamos con menor o mucho menor eficiencia o salud que cuando el cuerpo se encuentra sano.

Ese mismo razonamiento lo podemos transportar a su proyecto emprendedor y a cualquier empresa, cuando alguna operación no funciona bien, se ve reflejado de cara al consumidor final y puede resultar en algo simple como confundir al cliente o algo delicado como perder una venta o recomendación.

Toda empresa debe tener una operación saludable, así como un ser humano es más eficiente cuando sus sistemas operan al 100%, una empresa se ve beneficiada de una estructura operacional sana y eficiente.

En esta parte del plan de negocios desarrollamos la estrategia operacional a seguir, dicha estrategia contiene los siguientes elementos:

  1. Estrategia de operaciones que contempla:
    1. Listado de operaciones
    2. Ciclo de operaciones
    3. Proveedores:

costos, calidad, capacidad instalada, localización

  1. Estrategia de lanzamiento operacional que contempla:
    1. Ciclo operacional para introducción al mercado
    2. Programación de activididades cotidiana

 

LISTADO DE OPERACIONES

Como su nombre indica, el listado de operaciones no es más que un checklist simple de cada uno de los pasos necesarios para poder entregar al cliente un producto.

Siguiendo ese razonamiento, literalmente imaginen y después escriban cada uno de los pasos que necesitan, desde que empezamos el proceso, hasta que el cliente recibe el producto. En muchos casos también van a añadir procesos de servicios post venta como atención al cliente o mantenimiento.

Este checklist tendrá dos partes, recomiendo usar una hoja de cálculo o procesador de textos que les permita hacer dos columnas.

En la primera columna van a escribir cada paso, cada proceso necesario para entregar el producto al cliente final. No importa si al inicio parece pequeño el proceso, pueden hacer desde ahora pequeños procesos que pertenecen a uno solo.

En la segunda columna y adycacente a cada proceso van a colocar el costo de ese proceso cuando sea el caso. Esto puede parecer innecesario pero no lo es, es de hecho sumamente importante pues posteriormente, cuando hagan sus estimaciones financieras van a poder empezar a separar costos fijos y variables desde ahora. La intención es hacerlo con el mayor nivel de detalle posible.

Una vez terminado el checklist, hay que ordenarlo o “limpiarlo” lo mejor posible, cuiden que no se dupliquen pasos o costos y que no existan procesos o sub-procesos que no tienen razón de ser. Simplifiquen siempre el área operacional en la medida de lo posible.

Mi recomendación general y volviendo al ejemplo del cuerpo humano.

Como algún doctor lo hiciera con ustedes cuando se trate de mantener una buena salud, les aseguro que si la salud operacional de su empresa es óptima o cercana a óptima, los clientes se van a dar cuenta de esto, si su estrategia comercial es además sólida, el cliente comprará, regresará y probablemente los recomendará continuamente.

Tengan lo anterior en mente pues una empresa que tiene una estupenda estrategia comercial pero carece de salud en su área operacional, es una empresa con alto riesgo de fracaso. Especialemente si pretendemos mantenernos competitivos (y sanos) en este díficil mundo de los negocios.

El plan de ventas

¿Se acuerdan cuando eran niños y llegaba el verano donde aprovechábamos para vender algo?. Muchas veces el producto a vender eran dulces e incluso siendo niños teníamos cierto instinto para vender aún sin tener noción teórica del concepto.

Siendo no tan niño me tocó ver varias compañeras de carrera vender dulces en los salones de clase e incluso hoy en día puedo ver alumnas vendiendo dulces para generar algún ingreso adicional.

¿Qué pretendo decir con esto?.

La respuesta es la reflexión de que desde pequeños nuestra naturaleza incluye esa capacidad de vender algo o ¿a quién no le gustaba jugar a la tiendita o al súper cuando eran niños?.

Conforme vamos creciendo a veces sin darnos cuenta, continuamos vendiendo. Vendemos nuestra persona, nuestra carrera al buscar trabajo o clientes nuevos. Nos vendemos al buscar pareja, al explicarle a un hijo algo nuevo o diferente, al tratar de convencer a nuestro jefe que su idea es equivocada y así puedo seguir con un inerminable etcétera.

Aterrizando el concepto de un plan de ventas al mundo de los negocios y en concreto hablando de PyME’s, nos vamos a encontrar con una gran falta de planeación cuando se trata de vender.

Sin las ventas no hay ingresos y sin ingresos no existe empresa que subsista más allá de uno o dos semestres.

¿Pero por qué si las ventas son tan importantes existe tal carencia de planeación?. No hay una respuesta sencilla y a pesar de que nos pasamos la mayor parte de nuestra vida vendiendo nuestras ideas o a nuestra persona, hay aún mucha reticencia cuando se trata de vender para una empresa.

Lo atribuyo a dos cosas fundamentales. La primera es el aspecto cultural, pues en nuestro país a veces ser vendedor es visto como algo indigno y que no merece la pena voltear a ver como opción de carrera profesional. La segunda y quizá de mayor peso es de tipo académico. Se trata del hecho de que no existen en México adecuada capacitación académica y profesional, realizada de manera sistemática e integrada a los planes de estudio.

Desde luego que hay formación y entrenamiento para el vendedor, pero esta a veces es en su mayoría breve en duración y no lo suficientemente profunda. Muchas veces esa capacitación llega cuando el empleado ya está en la empresa y rara vez viene de estudiar sistemáticamente dos variables de las que hablaré a continuación.

ASPECTOS A CONSIDERAR PARA INTEGRAR SU PLAN DE VENTAS

Con esto empiezo a determinar nuestro plan de ventas para su proyecto emprendedor.

Un buen vendedor debe ser un verdadero dominador de dos variables clave:

  1. Profundo conocedor del mercado en la que incursiona el proyecto. Entendiendo por mercado: competencia, proveedores, gobierno, sociedad, regulaciónes y leyes aplicables.
  2. Profundo conocedor del producto que sale a vender. Esto se complica conforme la gama de productos se va ampliando pero no es nada que un buen vendedor no pueda controlar.

Una vez que se aseguran su fuerza de ventas (o ustedes) tiene completo dominio de esas dos variables, el siguiente paso en la planeación obedece más a la lógica que a un secreto oculto del mundo de los negocios.

Sigamos entonces la siguiente lógica; tienen información suficiente reunida y a la mano, estoy hablando de:

  1. Resultados de la investigación de mercados cualitativa y cuantitativa
  2. Determinación del segmento de mercado meta, así como un conocimiento de sus características
  3. Segmentación por lo menos demográfica y geográfica de su mercado meta
  4. Adecuadas estrategias dentro de la P de comunicación.

Conociendo a su segmento de mercado van a ser capaces de saber dónde y cómo venderles, tomando en cuenta que las herramientas de comunicación han sido diseñadas y ejecutadas de manera racional.

La mayoría de las veces al iniciar el proyecto emprendedor ustedes serán la misma fuerza de ventas. Literalmente deberán salir a la calle y buscar a sus potenciales consumidores, los que se vayan sumando en el camino siempre son bienvenidos.

Establezcan métricas de desempeño, objetivos claros y por escrito acerca de las cifras de venta que deben alcanzar mes a mes. Para esta parte siempre es prudente tener un pronóstico de ventas a la mano, que idealmente ya fue elaborado con anterioridad.

Como tantas cosas en una empresa, la fuerza de ventas tiene un costo. Por lo que no dejen de considerar en su planeación aspectos como el sueldo cuando aplique, la comisión del vendedor, que varía según la industria o el volúmen de venta, los viáticos y todo aquello que represente costo para la empresa pues debe verse reflejado en los estados de resultados.

Con la experiencia se irán convirtiendo en mejores vendedores, aún cuando ya crean que son buenos vendiendo nunca dejen de seguir puliendo su técnica de venta, siempre hay puntos por mejorar.

Las ventas son un mundo complejo y cambiante, a veces menospreciado pero que nunca pueden dejar de mirar. Siempre recomiendo tomar cursos de negociación, técnicas de venta, leer mucha literatura al respecto para poder ser un vendedor más efectivo.

Si nos gusta vender, sólo que a veces lo hacemos instintivamente sin darnos cuenta. Traten ahora de preparar un plan a conciencia que puedan seguir de forma sistemática, de acuerdo a sus objetivos de venta y les aseguro que su proyecto emprendedor nunca carecerá de ingresos por ventas.

Presupuesto de mercadotecnia

Ahora que hemos terminado con los componentes teóricos y prácticos de esta sección de su plan de negocios, es momento de asegurarnos que cada parte de la mezcla de mercadotecnia este ligada a un concepto de costo cuando sea el caso.

La mejor y más efectiva manera de hacerlo siempre será el desarrollo de un presupuesto formal, donde se establezcan por escrito los límites que tiene cada área.

Por ejemplo hablando de la P de producto y suponiendo elaboramos playeras. El desarrollo de un prototipo, la fabricación de un lote para pruebas y muestras y cualquier fabricación previa a la producción definitiva para venta, forman parte del costo de la P de Producto para formar el presupuesto.

¿Qué pasa si fueron necesarios viáticos, comprar software especializado para diseño textil, la contratación de un diseñador textil o algún insumo para desarrollar la versión definitiva de nuestras playeras?

Todo aquello que haya sido necesario para desarrollar la versión final de venta al público de su producto debe ser considerado dentro del presupuesto de la P de Producto. Así mismo aquello que sea necesario para mantener el producto actualizado, aplicando innovaciones y en su desarrollo o fabricación, formará parte continua de este presupuesto.

Esta lógica hay que seguirla aplicando al resto de las P’s de la mezcla de mercadotecnia, a la investigación de mercados, al análisis de la competencia y en general a cada concepto que genere un desembolso de dinero dentro del área.

Registrando disciplinadamente todos los desembolsos o egresos van a convertirse en cada vez mejores planificadores de mercadotecnia, área que representa generalmente salidas de dinero constantes y donde mayormente, la visualización de los alcances de dicha inversión es limitada.

Cuando su presupuesto esté lo más completo posible, tengan siempre una copia a la mano. Esto les ayudará a recordar los límites. No se estresen si en el camino surgen gastos imprevistos. Suele pasar. Pero con una correcta planeación y ejecución se pueden evitar sorpresas desagradables.

LINEAMIENTOS GENERALMENTE ACEPTADOS PARA DETERMINAR LA CANTIDAD DE DINERO ASIGNADA A ACTIVIDADES DE MERCADOTECNIA.

  1. Para la etapa de inversión inicial, que involucra todo aquello previo a su lanzamiento. Por ejemplo una campaña de comunicación previa o durante los primeros meses de venta, asignen entre un 6% y 10% de la inversión inicial total como máximo. Es posible asignar más recursos pero cantidades superiores pueden ser de un impacto negativo para otras áreas.
  2. Si van a desarrollar un producto desde cero, comprar un lote ya fabricado o cualquier situación similar, es recomendable no aplicarle todo el presupuesto correspondiente a la P de Producto y asignar una cantidad razonable a la inversión inicial total del proyecto. Esto varía mucho dependiendo de la naturaleza de cada modelo de negocio.
  3. Ya con el proyecto en marcha, a partir de los primeros meses de venta el presupuesto del área es operativo en su mayor parte. Para esta situación en una PyME mexicana es deseable aplicar un presupuesto del 2.5% al 6% del ingreso bruto mensual. Se recomienda sea mensual para mantener la disciplina, aunque es común establecer una política donde por ejemplo se mantenga en 4% la inversión mensual en mercadotecnia sin importar niveles de ingreso.
  4. El presupuesto desde luego puede tener picos hacía arriba o hacia abajo. Cuando deban hacer una nueva investigación de mercados o una campaña intensiva de comunicación consideren más presupuesto en ciertos meses por ejemplo.

Con estos lineamientos van a tener un presupuesto racional y en la medida que puedan ejecutarlo con disciplina la toma de decisiones, pero sobre todo los resultados se verán reflejados en el cumplimiento de los objetivos que todo plan de mercadotecnia contiene.

Idealmente el presupuesto de mercadotecnia debe definirse previamente a la ejecución de cada actividad. He decidido explicarlo al final pues de otra forma hubiese sido confuso el utilizar términos o actividades que no todos conocen o no están familiarizados con teoría al respecto.

La próxima ocasión hablaré de cómo elaborar un plan de ventas.

El plan de mercadotecnia y ventas – Estrategia de introducción al mercado

Hemos avanzado enormemente en la evolución de nuestro plan de mercadotecnia. Contamos con componentes como el análisis de la demanda, análisis de la competencia, investigación de mercados, determinación del segmento de mercado meta y la fundamental mezcla de mercadotecnia o marketing mix.

Todos los componentes anteriores no harán más que facilitarles una toma de decisiones eficiente y responsable en materia comercial, sin embargo el plan de mercadotecnia aún no está terminado.

Aunque parezca interminable esta sección de su plan de negocios, no puedo más que volver a hacer especial énfasis en la importancia de contar con un plan de mercadotecnia que integre los factores necesarios para brindarles la mayor seguridad al momento de tomar decisiones comerciales con respecto a su producto.

El componente que sigue es un elemento considerado la “cereza en el pastel” y uno que llena de ilusión a muchos emprendedores. La estrategia de introducción al mercado es el reflejo fiel de varios meses de trabajo en cuanto a mercadotecnia se refiere y si “lo que bien inicia bien termina” no podríamos entonces haber encontrado mejor oportunidad de iniciar con el pie derecho nuestro proyecto emprendedor.

La primera recomendación a tomar en cuenta es la elaboración de una sencilla línea de tiempo, que inicia con la fecha de inicio de los preparativos y termina con la fecha de lanzamiento al mercado.

Todo lo que ocurra en el intervalo de tiempo hasta la fecha de lanzamiento se considera la estrategia de introducción al mercado.

Suena más simple de lo que realmente es pues implica una cantidad de trabajo operativo considerable y que les garantizo les quitará alguna que otra noche de sueño. Recuerden que tienen un cúmulo de información relevante detrás en su plan de mercadotecnia y en el resto del plan de negocios. Lo cual hará esta etapa fluir ágilmente.

Recomiendo elaborarla en forma de cronograma en un software como Excel o Project  Incluyan las actividades necesarias para lanzar el producto al mercado.

La cantidad y naturaleza de esas actividades va a variar dependiendo de su modelo de negocio. No es lo mismo preparar el lanzamiento de un restaurante que hacer los preparativos para que nuestra línea de bolsas sea colocada en la tienda de un distribuidor o intermediario.

Existen actividades que van a compartir sea cual sea su modelo de negocio y que deben ser integradas a su cronograma de trabajo. Algunas de ellas serán operacionales mientras que otras serán comerciales.

Por ejemplo es recomendable empezar con una serie de actividades que desde el punto de vista comercial van a ser necesarias para empezar a llamar la atención de su mercado meta. Una o dos fiestas de lanzamiento, una presentación o demostración, una campaña de comunicación previa (volanteo, artículos en medios impresos, página web y su difusión etcétera), visitas a clientes potenciales o distribuidores, preparación de fuerza de ventas y la clásica inauguración entre otras cosas, deben ser colocadas en su cronograma de trabajo con su respectivo costo.

Idealmente las actividades comerciales y de mercadotecnia incluidas en su estrategia de introducción al mercado ya están contempladas en el presupuesto de la P de comunicación. Si no es así, asegúrense de incluirlas ya que pueden llevarse sorpresas desagradables cuando se encuentren por ejemplo pagando por una campaña de volanteo que nunca contemplaron previamente.

Operativamente, la variabilidad es mayor. Es sensato hacer un listado completo y por escrito de todo aquello que es necesario para echar a andar el proyecto. Un sencillo ejemplo: si el 30 de septiembre esa la fecha de lanzamiento, háganse dos preguntas:

  1. ¿Qué necesito para estar listo?
  2. ¿En qué fecha debo empezar para cumplir la meta de lanzar el 30 de septiembre?

El listado que les mencioné será en buena medida la respuesta a estas interrogantes.

Con estas recomendaciones en mente, su estrategia de introducción al mercado será eficiente pero sobre todo, realista. No se desesperen o tomen decisiones apresuradas en esta etapa, traten de tener todo por escrito y contemplado en sus presupuestos operativos y de mercadotecnia.

Cerraremos en la próxima ocasión el plan de mercadotecnia y ventas con el presupuesto de mercadotecnia.

El plan de mercadotecnia y ventas – La P Plaza o Distribución

La mezcla de mercadotecnia se redondea y concluye con una adecuada estrategia de plaza, que de acuerdo con mi experiencia y a la teoría al respecto debe manejarse como estrategia de distribución, pero ¿por qué?

Aquí entra un paradigma que pude palpar mientras asesoré proyectos en la Incubadora de empresas del Tec de Monterrey Campus Toluca: a numerosos emprendedores les cuesta visualizar la P de Plaza más allá del punto de venta (donde se realiza la transacción final con el cliente) o del momento donde se adquiere el producto o servicio. Dicha idea la tenían en su mayoría debido a la carencia de la teoría, las funciones y actividades que representa una estrategia de distribución.

Existen cuatro componentes de toda estrategia de ditribución:

  1. Medio de distribución: cuando se trata de entregar el producto a su cliente final. Toda estrategia debe contar con uno o varios medios de distribución para poder cumplir en tiempo y forma las necesidades de su segmento de mercado meta.
  2. Canal de comunicación: cada paso del producto a lo largo de la cadena de distribución se convierte en un formidable canal de comunicación. En este se puede obtener valiosa información acerca de nuestros clientes además de estrechar lazos con intermediarios o distribudiores.
  3. Punto de intermediación: aquí encontramos una valiosa oportunidad para negociar con distribuidores, vendedores e intermediarios de todo tipo. Los términos de la negociación pueden ser amplios, por ejemplo negociando precios o descuentos, condiciones de pago o de entrega del producto entre tantos otros que se pueden acordar.
  4. Punto de venta: el punto de venta físico o de transacción entre el cliente final y su producto. Hay que aclarar que se ha llegado aquí después de varios pasos previos que se resumen en los tres factores anteriores.

Cuando el punto de venta es propio quizá algunos de esos factores no tengan tanta influencia sin embargo no debemos dejar de considerar el rol que juegan en su estrategia de distribución.

Además existen ocho posibles funciones que una buena estrategia de distribución debe considerar:

  1. Información: funciona como un formidable punto de búsqueda, selección y análisis de información clave de nuestro mercado meta o competidores. Por ejemplo un distribuidor o intermediario nos puede permitir elaborar encuestas en su punto de venta que de otra manera sería complicado obtener.
  2. Promoción: funciona como un medio donde podemos darle difusión a nuestras herramientas para estimular las ventas, como paquetes, descuentos o precios especiales. Presenta la enorme ventaja de que es sumamente adaptable a las necesidades de la cadena de distribución.
  3. Contacto: funciona como punto de contacto definitivo entre nuestro mercado meta, nuestros competidores y el producto ofrecido. En este contacto pueden apreciarse muchas variables importantes que van desde el comportamiento del consumidor hasta movimientos o innovaciones de la competencia.
  4. Ajuste: término conocido en inglés como matching, se refiere al funcionamiento que tiene toda la estrategia de distribución para ajustar el producto a las necesidadades de empaque, condiciones de pago, adecuaciones a una promoción exclusiva del intermediario o distribuidor por ejemplo. Casi cualquier factor susceptible a ser ajustado a lo largo de la cadena de distribución puede ser considerado aquí.
  5. Negociación: funciona como su nombre lo indica, punto de encuentro y negocioación con un intermediario o distribuidor. Especialmente cuando dependemos de ellos para vender de manera importante nuestro producto.
  6. Distribución física: sin esta función del canal, sería para muchos emprendedores sumamente complejo el poder colocar su producto en las manos del cliente. Cuando se tiene un punto de distribución propio esto no representa mayor problema, pues aquí entran en juego factores como el espacio de almacenamiento por ejemplo.
  7. Financiamiento: a lo largo del canal, un ditribudior o intermediario puede funcionar como fuente de financiamento directo, cuando los términos de negociación son los adecuados.
  8. Riesgo compartido: menos evidente pero no pero ello menos relevante, la relación entre nuestros puntos de distribución e intermediación puede consolidarse de tal forma que se genere una confianza suficiente para compartir riesgos. Por ejemplo lanzar una promoción exclusiva para algún distribuidor en particular o utilizar un intermediario para hacer llegar un producto novedoso al mercado meta e incluso pagar y lanzar una campaña de comunicación compartida.

Por último, recuerden que toda estrategia de distribución tiene por objetivo hacer llegar el producto a su mercado meta. En ese camino existen factores y funciones determinantes en el éxito o fracaso del último eslabón de la mezcla de mercadotecnia.

Si sus tres componentes previos (producto, precio, comunicación) han sido planeados y ejecutados con sensatez, es más factible que este último paso redondee de forma adecuada su mezcla. De lo contrario corren el riesgo de tener por ejemplo un excelente producto a un precio competitivo, comunicado de forma inteligente a su mercado meta pero con una deficiente estrategia de distribución, que va a venir a reducir consierablemente sus posibilidades de éxito.

El plan de mercadotecnia y ventas – La P de Comunicación

De las 4 P’s de la mezcla de mercadotecnia, la P de promoción es la que tiende a sufrir más por una variedad de razones.

Entre ellas están  la carencia de conocimiento teórico, la falta de planeación estratégica previa, la falta de un presupuesto asignado para las actividades relacionadas o simplemente la creencia de que no hay mucha necesidad de hacer esfuerzos de promoción pues “nuestro producto es tan bueno que se va a vender sólo”.

Aquella época donde bastaba con abrir el negocio y esperar que los clientes entraran por sí solos se ha terminado. Vivimos en un mundo altamente competitivo y las probabilidades de que su modelo de negocio tenga competidores además de productos sustitos son considerablemente altas. Sobra decir que hay que integrar al análisis factores externos y variables incontrolables como la situación económica actual o el poder adquisitivo de la gente.

Si a los factores competencia y economía le agregamos que su mercado meta quizá no tenga conocimiento alguno de sus productos, la importancia de una adecuada estrategia de promoción incrementa exponencialmente.

Tradicionalmente la P de promoción son aquellas acciones orientadas a estimular la venta de un producto. Pero, si bien esta noción es correcta, dista mucho de representar el espíritu real de lo que involucra una adecuada estrategia de promoción.

Hoy en día la tendencia internacional en mercadotecnia es integrar la palabra comunicación en la P de promoción. ¿Pensaron que el título de esta columna estaba incorrecto?  Pues no lo está. Si en este mundo competitivo pretendemos aprovechar esta P de la mezcla de mercadotecnia como un factor de éxito, es necesario que la entendamos como un proceso de comunicación.

Recordando teoría básica de comunicación, todo empieza con un emisor de un mensaje y termina con un receptor. En el camino ese mensaje va siendo codificado y decodificado.

Si colocamos al emisor del mensaje como la empresa y al receptor como su mercado meta previamente segmentado, podemos determinar uno de dos objetivos básicos que tiene todo proceso de comunicación hablando de mercadotecnia:

  1. Generar una recomendación
  2. Generar una compra

Que su producto alcance una recomendación positiva aunque no se concrete la compra, se considera tan valioso como la compra misma. Esto por el hecho de que si bien la compra no se llevó a cabo, es probable esa recomendación genera no sólo una sino varias compras potenciales.

Sólo recuerden que una recomendación es tan valiosa como una compra, particularmente si en su segmento de mercado hay dos o más competidores considerados fuertes dentro de su análisis de la competencia. No se desanimen si alguien estuvo cerca de comprar y no lo hizo, la probabilidad de que los recomienden es buena si su mezcla de mercadotecnia lo es. Mejor aún, es probable que regrese a comprar tiempo después.

Existen tres funciones básicas que debe cumplir cualquier herramienta (ya sea folleto, spot de radio o tv, página web, anuncio en revista, etcétera): informar, persuadir y recordar.

Estas tres funciones tienen la finalidad de influenciar el comportamiento y las creencias de su mercado meta para convencerlos de que nuestro producto realmente ofrece beneficios y soluciones iguales o mejores a los de la competencia.

Por ejemplo un folleto o volante puede ser un excelente medio para informar, persuadir y recordar. Sin embargo será inútil si lo entregamos al azar y el receptor del mensaje ni siquiera está interesado en ser informado. Otras veces nos llevaremos sorpresas y un potencial receptor que no hubiéramos considerado como potencial comprador, se mostrará agradecido de que le hayamos entregado un folleto.

No importa cuáles sean las herramientas de comunicación que seleccionen, el llamado promotional mix o mezcla promocional debe contener información orientada a cumplir las tres funciones básicas.

El folleto puedo servir para las tres, pero por ejemplo un anuncio en una revista puede ser más útil para persuadir o recordar que para informar, pues para informar se necesita a veces más espacio o tiempo, dependiendo de la complejidad de cada modelo de negocio.

Recomiendo hacer un esfuerzo por incluir las tres funciones en cada una de sus herramientas de comunicación, algunas se prestan mejor que otras pero nunca dejen de tener eso presente pues es clave para lograr captar la atención de clientes potenciales.

Si tiene dudas o sienten que no son del todo capaces de armar buen contenido para sus herramientas, acérquense a algún despacho de comunicación o marketing para PyMEs para que los apoyen en la elaboración y diseño de cada herramienta.

Por último, no subestimen esta importante P y menos se lancen a desarrollarla sin un presupuesto previamente establecido. Es recomendable asignar a las actividades relacionadas, un presupuesto del 3 al 5% de la facturación mensual cuando el proyecto esté en marcha.

Para las etapas o meses iniciales del proyecto, es necesario considerar de un 5 a 10% de la inversión inicial total para realizar actividades de comunicación, si no asignan este presupuesto con anticipación, su estado de resultados se verá afectado partiendo de que simplemente no alcanzarán las ventas necesarias para por ejemplo, alcanzar su punto de equilibrio.

La siguiente ocasión terminamos la mezcla de mercadotecnia con la P de Plaza.

El plan de mercadotecnia – Determinando el precio

“En cada empresa, el precio es un factor significativo para lograr el éxito en marketing; y en muchas situaciones de compra puede ser de gran importancia para los consumidores”.

La anterior cita extraída del libro Fundamentos de marketing de los autores Stanton, Etzel y Walker nos deja ver la enorme importancia que tiene fijar el precio de un producto para una empresa, así como su efecto en las decisiones de compra de los consumidores.

Una definición básica y generalista de precio es la cantidad de dinero necesario para adquirir un producto.

Esa frase del libro y la definición del concepto hacen parecer sencilla la determinación del precio para nuestro producto. La realidad es que fijarlo dista de ser sencillo y por el contrario, suele provocar confusión al convertirse en un punto estratégico que numerosos emprendedores suelen subestimar e “irse con la finta” al fijar un precio basados en la competencia, las experiencias propias y de terceros o los deseos del emprendedor.

De nuevo aquí la investigación de mercados habrá arrojado valiosa información para saber cuáles son los rangos de precio deseables que podremos fijar. Pero no es suficiente. Háganse preguntas tales como:

-       ¿Cuánto me cuesta crear una unidad de mi producto o dar un servicio?

-       ¿Cuál es el costo al que asciende vender mi producto?

-       ¿Cuáles son mis costos fijos y cómo impactan a mi producto?

-       ¿Cuáles costos no estoy considerando pero son necesarios para vender o crear un producto?

-       ¿Cuál es la utilidad que espero al final de un periodo dado?

-       ¿Cuánto cuestan los productos de la competencia y a quién van dirigidos?

-       ¿Cada cuándo y por qué razones voy a modificar mis precios?

-       ¿Voy a tener descuentos al precio por introducción?

-       ¿Cuál es el precio de los productos sustitutos?

Si ya respondieron a esas preguntas pueden y deben definir el objetivo que buscan como empresa al determinar el precio de su producto. Esta acción es fundamental ya que si no la realizan, pueden elegir un precio del todo equivocado o deficiente, con obvias consecuencias que afectarán la rentabilidad e incluso la permanencia del negocio en el mercado.

Teoría básica de mercadotecnia nos indica que seleccionar adecuadamente un objetivo en la fijación del precio, permitirá a todos los involucrados en el proyecto saber hacía donde va el negocio, teniendo presente la razón principal por la que el precio ha sido elegido. Los principales objetivos de asignación de precios son:

-       Obtener una retribución meta sobre la inversión

-       Maximizar utilidades

-       Incrementar ventas

-       Mantener o captar una participación meta del mercado

-       Estabilizar precios

-       Posicionar competitivamente al producto

Cada uno de estos objetivos lleva detrás una estrategia de fijación correspondiente. Por ejemplo si necesitamos incrementar las ventas como es el caso en muchos proyectos que inician, es recomendable iniciar con un precio de introducción, debajo de un competidor fuerte o igualado a la competencia, con la finalidad de dar a conocer el producto a su mercado meta y estimular de forma importante las ventas.

Existen numerosas estrategias de fijación de precios, la que elijan terminará siendo una consecuencia de haber dado respuesta adecuada a las preguntas mencionadas arriba y después saber elegir un objetivo de la asignación de precio.

Para aprender más acerca de estrategias de fijación de precios, escenarios y técnicas formales les recomiendo acudir a bibliografía básica en contabilidad y mercadotecnia, el libro mencionado al principio es un buen ejemplo.

Al determinar su precio nunca dejen de considerar tantos factores externos a la empresa como sea posible, las condiciones sociales, económicas e incluso geográficas de un país o región son relevantes. La reacción de su competencia, la elasticidad y la estacionalidad de la demanda, la aparición de un competidor o la presencia de productos sustitutos e incluso el costo de la materia prima también deben ser considerados.

Por último puedo recomendarles que nunca dejen de escuchar al mercado. Estar atentos a movimientos en patrones y tendencias de sus consumidores. Dense la oportunidad, el conocimiento y el tiempo suficiente para fijar cuidadosamente su precio pues no importa que tan innovador o superior al de su competencia sea su producto, si el precio está fijado erróneamente, las posibilidades de éxito del proyecto se ven seriamente afectadas.

 

El plan de mercadotecnia y ventas – La mezcla de mercadotecnia

Hemos llegado a mi parte favorita del plan de mercadotecnia, es también el punto focal de todo plan y en donde se demuestra la verdadera habilidad de un profesionista o especialista en el área para detallar estrategias que puedan ser ejecutadas en beneficio de la empresa para incrementar el reconomiento del negocio y las ventas.

Si han estado siguiendo mis aportaciones previas ustedes no necesitan ser profesionistas en el área o con experiencia laboral en la misma, para tener en sus manos información que les permita tomar adecuadas decisiones comerciales.

Esta es una sección increíblemente complicada de elaborar si es que no se ha reunido suficiente información (o de plano se ha preferido ignorar el proceso) en los apartados que describí de la sección I a VI del plan de mercadotecnia. Me atrevo a decir incluso que es una irresponsabilidad profesional lanzarse a desarrollar una mezcla de mercadotecnia – también conocida como marketing mix – sin la valiosa información reunida en las mencionadas secciones.

Una mezcla de mercadotecnia debe terminar siendo un documento sintético, en forma de tabla de preferencia, en donde sintéticamente se puedan conocer las estrategias, los presupuestos y los objetivos que en materia de Producto, Precio, Plaza (punto de venta y/o distribución) y Promoción (comunicación) tiene un modelo de negocio. Es recomendable también desarrollar una línea de tiempo que ilustre la evolución de cada “P” desde el día uno.

Empecemos con la primera P, la del Producto o servicio que ofrecemos a un mercado meta previamente definido gracias a la investigación de mercado.

La P de producto tiene la ventaja de ser hasta cierto punto la más sencilla de definir pues la información reunida en su investigación de mercado les servirá de guía para poder desarrollar un producto acorde a las necesidades del mercado meta.

Imaginen por un momento que su modelo de negocio esta centrado en vender sillas a un consumidor exigente y sofisticado.

Con el ejemplo de las sillas en mente, a continuación enumero una serie de recomendaciones que esta P debe contener:

  1. Características físicas y técnicas: deben detallar con exactitud cada componente de la silla, siendo claros en cuestiones relevantes como medidas, espefificaciones, materiales necesarios, restricciones, etcétera. Por otro lado enlisten aquellas características físicas tangibles e intangibles que hacen a su silla diferente de la competencia, recuerden que ya estudiaron los productos de sus competidores. Cuando el producto reciba innovaciones o modificaciones es necesario dejarlo documentado.

La lista de características que aquí determinen puede posteriormente ser aprovechada para integrar el contenido de herramientas de comunicación como  folletos, página web, pósters o spots de radio. Aprovechen esta oportunidad para usar palabras más vendedoras, siendo breves pero concretos acerca de los beneficios que tiene su producto.

En la descripción técnica pueden ser tan precisos y detallados como sea necesario, entre más técnicos sean ahí, a veces será mejor para comprender la magnitud de lo que se necesita para crear nuestro producto.

  1. Costo de producción: nunca subestimen los costos de producción que se generan por crear una unidad de producto u ofrecer un servicio. En este caso se debe colocar el costo total en el que incurrimos al crear una silla de principio a fin, cabe aclarar que esto no es el precio de venta al público sino lo que fabricar cada silla le cuesta a la empresa. Esta es información clave ya que alimentará la P de Precio y aspectos contables como el margen de contribución unitario.
  2. Presupuesto: aunado al costo de producción unitario, es sensato elaborar un presupuesto en el que se describa claramente el monto económico del que dispone la empresa para la creación de silla, pues imaginen que de pronto reciben un pedido de 100 sillas que no tenían contempladas en determinado mes, van a tener que ajustar su presupuesto e incluso pedir un prestamo para cumplir con este ajuste en su presupuesto de producción.

Si elaboran estos tres apartados, su P de Producto será sólida y les permitirá continuar con la toma de decisiones eficiente en materia comercial.

Por último un consejo y un ejemplo importante que en mi tiempo en la incubadora del Tec de Monterrey le costaba trabajo entender a algunos emprendedores.

Hoy en día el consumidor está buscando beneficios no atributos, ofrezcan a su mercado meta beneficios reales, soluciones a situaciones o problemas en su vida cotidiana. Si pretenden competir vendiendo sólo atributos por ejemplo “nuestra granola tiene el mejor sabor”, corren el riesgo de perder la atención de potenciales compradores. Atrévanse a vender beneficios y déjenlos por escrito en su P de Producto. En lugar de vender una granola que sabe bien, redacten algo como lo que sigue… “el consumo de nuestra granola se recomienda al ser una saludable fuente de energía para niños”.

Más de uno de los beneficios que busca el consumidor seguramente ya lo obtuvieron en la investigación de mercado, así que siempre que tengan duda, acudan a su investigación para encontrar respuestas.

En mi próxima aportación hablaré de la importante P de Precio.

El plan de mercadotecnia y ventas parte VI – Análisis de la competencia directa e indirecta

Una vez que comprendemos la vital importancia que radica en analizar la demanda de nuestro mercado meta para poder comprender mejor el reto que tendremos al salir a vender, es recomendable hacr una especie de examen de conciencia para conocer a la competencia que existe en el mercado y que compite por esa misma demanda que ya analizamos y conocemos.

Fallar en la comprensión de los alcances de los competidores directos e incluso los indirectos puede representar un error garrafal que puede provocar el fracaso del plan de mercadotecnia, es así de importante conocer las características de nuestra competencia.

La investigación de la competencia es una actividad enormemente enriquecedora, donde en ocasiones ni siquiera tienen que hacerlo solos ya que alguna persona de su confianza, familiar o amigo puede acompañarlos e incluso ayudarlos en el proceso. Algo que firmemente deben evitar es dejar de lado estudiar a los competidores actuales en el mercado al que van a entrar, claro que si su proyecto es el primero en su tipo en la región, no hay excusa para no hacer alguna comparación al menos con competidores o proyectos afines en otra ciudad o incluso otro país, con la ventaja de una herramienta como Internet, este análisis puede hacerse desde su hogar u oficina.

Ahora bien cuando entran a un mercado con al menos otro competidor peleando por la misma demanda que ustedes, es necesario hacer lo que se conoce como benchmarking. En castellano no es otra cosa mas que la comparación de variables definidas entre dos o varios competidores que atienden a un mismo segmento de mercado e invariablemente deberán repartirse la existente demanda.

Aunque existen distintos métodos para desarrollar un correcto benchmarking, con extensiva literatura tanto en el ramo de la mercadotecnia como en la ingeniería industrial, para proyectos que inician y que a veces no se cuenta con numerosos recursos, el método que considero los puede favorecer más es el clásico Análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).

En la literatura acerca del concepto normalmente van a descubrir que las fortalezas y debilidades se consideran variables internas a la operación de la empresa (aunque esto no quiere decir que ustedes, usando un criterio apropiado no puedan detectar fortalezas y debilidades en la operación del competidor) mientras que las oportunidades y amenazas son externas a la operación, por tanto no pueden ser influenciadas aunque si aprovechadas en el caso de las oportunidades y prevenidas en el caso de las amenazas.

Recomiendo encauzar su análisis FODA con las 4 P’s de la Mercadotecnia – Producto, Precio, Plaza (punto de venta o distribución) y Promoción (estartegias de comunicación con el mercado meta) – para darle un enfoque comercial a su comparación global.

Por ejemplo. Si van a analizar a un restaurante de sushi que acaba de abrir en la ciudad orienten cuestiones negativas o positivas de la mezcla de mercadotecnia según sea el caso. Veamos a continuación el desarrollo del ejemplo.

Si el precio es competitivo o si el producto es de alta calidad son fortalezas y viceversa si el producto es de baja calidad, será una debilidad. Podemos imaginar que recibimos un pésimo servicio del mesero o la cajera tomo demasiado tiempo en generar la cuenta, esto sigue siendo una debilidad ya que pertenece al interior de la operación de la empresa. Imaginemos que la avenida en la que acaba de abrir el restaurante está por ser cerrada al tráfico vehícular debido a una ampliazión de carriles, esta amenaza no puede ser evitada pero definitivamente la gerencia tendrá que tomar medidas correspondientes para evitar perder demasiada cliente. El escenario inverso sería que el restaurante eligió abrir en esa locación porque una nueva avenida de alta circulación vehícular está por abrir, esto es una buena oportunidad que supieron aprovechar favorablemente.

Así sucesivamente tendrán que analizar cada competidor, siempre es mejor visitarlos en la medida de lo posible e incluso hacerse pasar por clientes potenciales para medir el nivel de servicio. Revisen cada aspecto visible al público en general desde su precio y producto hasta las formas en que se comunican con su mercado meta.

Al final de su estudio obtendrán información valiosa y variada que les permitirá conocer más a fondo la forma en la que un competidor ofrece su producto y se lo comunica a sus clientes, de esta forma ustedes sabrán en donde están parados y hasta donde tendrán que llegar para igualar o superar al principal competidor de ser el caso. Es prudente no olvidar en el análisis a su competencia indirecta pues mediante producos sustitutos pueden representar una venta perdida sin que a veces tengamos conciencia de ello.

Finalmente les recomiendo desarrollar un análisis concreto pero objetivo y si es posible y tienen el espacio físico, hagan un concentrado en una cartulina o pizarrón con las conclusiones de su estudio para que todos los invlucrados siempre tengan presente como trabaja la competencia.

El plan de mercadotecnia y ventas parte V – Análisis de la demanda

Hemos avanzado enormemente en la elaboración de nuestro plan de mercadotecnia y ventas alcanzando un elemento definitorio y altamente estratégico: el segmento de mercado al cual nuestro producto va dirigido.

Ahora es momento de analizar la demanda de acuerdo al índice del contenido de un plan de mercadotecnia el cual coloco de nuevo para tener presente en donde estamos y lo que nos hace falta desarrollar:

  • Investigación de mercados
    • Investigación cuantitativa
    • Investigación cualitativa
    • Definición del segmento de mercado meta
  • Análisis de la demanda ß
  • Análisis e investigación de la competencia directa e indirecta
  • Mezcla de mercadotecnia, 4 P’s (Precio, Producto, Plaza y Promoción)
  • Estrategia de introducción al mercado
  • Presupuesto de mercadotecnia

 

Como podemos apreciar, una vez elaborado en análisis de la demanda estaremos a la mitad del camino de tener un sólido plan de mercadotecnia que nos permita tomar decisiones eficientes a nivel comercial.

En el análisis de la demanda no hay muchos secretos. Como su nombre lo indica se trata de un sencillo pero concreto análisis de la forma en la que se compone su demanda estadísticamente.

El primer paso para esto ya lo han elaborado al determinar el segmento de mercado meta, a continuación le van a dar forma estadística reuniendo una cantidad de información suficiente aunque sobre todo apuntando a descubrir con la mayor certidumbre posible el tamaño del mercado objetivo en una cifra.

Por ejemplo si su segmento se trata de mujeres de 30 a 40 años, con una serie de características más o menos homogéneas (tal como el ejemplo de mi aportación pasada) y radican en la zona metropolitana del Valle de Toluca van a poder determinar con cierta exactitud el número de mujeres en ese rango de edad que habitan la región.

A muchos emprendedores les causa una enorme ansiedad este paso. La realidad es que las herramientas tecnológicas y estadísticas que hoy ha puesto a nuestra disposición el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, http://www.inegi.org.mx) son extremadamente útiles y amigables, una vez nos tomamos el tiempo de explorar y conocer la página web del Instituto.

A nivel estatal, el Instituto de Información e Investigación Geográfica, Estadística y Catastral del Estado de México (http://igecem.edomex.gob.mx/) también provee información valiosa. Les recomiendo que se acerquen a la oficina, pues la información contenida en la página web no es tan robusta como la del INEGI.

Varias agencias y consultorías especializadas como Nielsen (http://mx.nielsen.com) generan reportes periódicos acerca de algunos segmentos de mercado e industrias, sin embargo algunos tienen costo y no todos se ajustan quizás, al segmento de mercado al que van a atender.

Por ejemplo. Andrés tiene un proyecto emprendedor en el que desea vender tarjetas prepagadas para accidentes viales. Ya sabe que su mercado potencial es X. Ahora desea medir esa X, es decir, analizar su demanda. Entonces, empieza a investigar de lo general a lo particular: cuánta población hay en su municipio, cuál es la tasa de crecimiento poblacional, cuál es el PIB de éste, cuál es la longitud de carreteras, en qué gasta la población, cuántos vehículos hay, cuántos vehículos son particulares y cuántos de transporte público, cuál es la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito, cuál es la tasa de accidentes viales, etc.

Encuentren herramientas confiables y precisas que les permitan saber cuántos clientes pueden comprar su producto.  Recientemente realicé un análisis de precios de una empresa local. Nos encontramos con la cifra teórica de que, para igualar los ingresos y los gastos (o sea no “perderle”), se debían vender 400 productos al mes. Una cifra que por sí sola parece alcanzable. Pero, ¿qué tal si se trataran de relojes atómicos? ¿Existiría el mercado suficiente para generar esta demanda? Y ¿qué tal si existieran tres competidores que venden lo mismo? Habría que dividir la demanda potencial entre todos y entonces, la pregunta sería si existe mercado para su producto. Si no lo hay, deberán definir si podrán generarlo. Y si no es posible generarlo, entonces cuestiónense qué tan rentable será su producto.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.